Facturación

IRPF y Retenciones en Facturas para Autónomos en España

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5 de julio de 2026 3 min de lectura

Dominar el IRPF y las retenciones en tus facturas es clave para evitar sorpresas con Hacienda y gestionar correctamente tu flujo de caja. Aprende cuándo y cómo aplicar estas deducciones para cumplir con tus obligaciones fiscales sin estrés.

Como autónomo o pequeño empresario en España, seguro que la gestión de la facturación y la fiscalidad te quita el sueño más de una vez. Uno de los temas que más dudas genera es el de las retenciones de IRPF en las facturas, un concepto que puede parecer complejo pero que, una vez entiendes, te ayuda a tener un mejor control de tus obligaciones fiscales. Vamos a desgranar qué son las IRPF retenciones facturas autónomos y cómo aplicarlas correctamente.

El Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) es el tributo que grava las rentas que obtienen los contribuyentes en España. Para los autónomos, una parte de este impuesto se adelanta a Hacienda a través de las retenciones que aplicas en tus facturas. Es, en esencia, un pago a cuenta de tu declaración de la renta anual.

¿Qué son exactamente las retenciones de IRPF?

Cuando un autónomo o profesional emite una factura por un servicio, en ciertos casos, debe aplicar una retención. Esto significa que el cliente no te pagará el importe total de la base imponible, sino que descontará un porcentaje que él mismo ingresará directamente en la Agencia Tributaria en tu nombre. Para ti, es dinero que Hacienda ya tiene de tu futura declaración. Para tu cliente, es una obligación fiscal que debe cumplir.

¿Cuándo debes aplicar retención en tus facturas?

La obligación de aplicar retención depende de la naturaleza de tu actividad y de quién sea tu cliente.

Si eres un profesional (abogado, consultor, diseñador, informático, etc.) y tu actividad está clasificada en las secciones segunda o tercera de las tarifas del IAE (Impuesto de Actividades Económicas), y tu cliente es otro autónomo, una empresa o una entidad jurídica con residencia en España, entonces debes aplicar la retención.

Por otro lado, si eres un autónomo que se dedica a una actividad empresarial (comercio, construcción, hostelería, etc.), en general, no tienes que aplicar retención en tus facturas. La clave está en si tu actividad se considera "profesional".

¿Qué porcentaje de retención se aplica?

El porcentaje de retención general para actividades profesionales es del 15%. Sin embargo, existe una excepción muy importante para los nuevos autónomos.

Si eres un nuevo autónomo, puedes aplicar un tipo de retención reducido del 7% durante los dos primeros años de actividad y el año en que te das de alta. Es un alivio fiscal interesante al inicio de tu andadura profesional. Para acogerte a él, debes notificarlo a tus clientes y asegurarte de que no hayas estado de alta como autónomo en los 12 meses anteriores.

¿Cuándo NO se aplica retención de IRPF?

Hay varias situaciones en las que no debes incluir retención en tus facturas:

Cuando tu cliente es un particular. Las retenciones solo se aplican a clientes autónomos, empresas o entidades jurídicas.

Cuando tu cliente no tiene residencia fiscal en España.

Cuando tu actividad es empresarial (por ejemplo, venta de productos, fabricación, etc.), y no profesional.

Cuando tu volumen de ingresos por actividades profesionales para un mismo pagador no supera los 1.000 euros anuales (aunque, por simplicidad y para evitar errores, muchos profesionales prefieren aplicarla siempre si el cliente es empresa/autónomo).

¿Cómo reflejar la retención en tu factura?

Es fundamental que la retención aparezca de forma clara en tu factura. Aquí te dejamos un ejemplo sencillo:

Base Imponible (importe del servicio):

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